sábado, 26 de noviembre de 2022

M3nstru@c!ón

Me parece que la sociedad pasa como "equis" el hecho de que las mujeres, con ovarios, nos sangra la vagina aproximadamente 5 días al mes. ¿En qué momento pasó esto? ¿Cómo es posible que no nos den esos días como días de incapacidad para trabajar y/o estudiar y/o parar para aguantar el dolor?

Déjame pongo la imagen más clara (para ti ser que no menstruas), osea, nos sangra la panocha todo el pinche día por más de 5 días. No me puedo imaginar en cualquier otro escenario pasar como "ay equis" si cualquier otro ser estuviera sangrando por su pene, por ejemplo, obviamente esa persona iría inmediatamente al hospital y seguramente lo revisarían y les harían análisis y les darían días de incapacidad.

Estaría increíble visibilizar la menstruación. Ya me imagino en un mundo utópico donde te la estas pasando de la chingada por que te esta desangrando la queen V y que alguien te pregunte ¿porqué andas tan alterada? y que fuera super normal decir porque me estoy desangrando, si tu estuvieras en mi lugar tampoco estarías del mejor humor del mundo.

También quiero describirles el dolor de estar en el periodo, el vientre pareciera que se empieza a estrujar, sientes de vez en cuando un dolor opresivo en tu vientre que no quisieras ni pararte y lo peor del caso, en este sistema  económico-político, es que tenemos que hacer como si nada nos estuviera pasando, como si fuera un día cualquiera, un día más en el que hay que laborar y la menstruación no tiene ningún lugar.

Ojalá en algún futuro, no muy lejano, se hable más de la menstruación en diversos espacios para que la sociedad fuera más apapachadora cuando estamos pasando por ese horrible periodo que tristemente nos tocó solamente por nacer con ovarios.
 

lunes, 21 de noviembre de 2022

El monstrito

Era una familia de monstruos muy bonitos y raritos. En la familia estaba la mamá monstrua, el papá monstruo, el hijo monstruo y la hija monstrua. Muy felices parecía esa familia. Sin embargo, no todo era tan bello como parecía.

Desde antes de que naciera Giselda, la hija monstrua, Ruperto, el hijo monstruo,  ya moría por tener una hermana. De hecho, su mamá Pancracia, llegó estar embarazada varias veces después de Ruperto de otros monstruos varones y Ruperto mató a cada uno de esos fetos porque él no quería un hermano, Ruperto quería una hermana. Hasta que por fin se le hizo tener a su hermosa y bella monstrua Giselda.

Ruperto atesoraba cada instante con Giselda, le encantaba oler su cabecita que olía a coliflor podrida, la llenaba de besos cada que podía y jugaba con ella tanto tiempo como fuera posible. Esta fijación con Giselda se fue intensificando cada vez más, hasta un punto llegarla a desear sexualmente.

Ruperto le llevaba 10 años a Giselda. Cuando Giselda cumplió 10 años, ellos decidieron que para festejar,  verían un maratón de películas de su superheroe favorito: "El Monstruo de Frankenstein". Después de ver 5 horas la tele, los dos se quedaron acurrucados y Ruperto aprovechó la ocasión para intentar tocar a su hermana y ver como ella reaccionaba.

Giselda estaba aterrada por lo que estaba pasando, no sabía que hacer. Ella amaba a su hermano pero lo que le estaba haciendo él ya no era normal entre monstruos. Giselda se empezó a retorcer entre cada tocamiento pero no dijo nada y esperaba que entre tanto retortijón, Ruperto entendiera que ella no se estaba sintiendo cómoda y así fue, después de un buen rato de estar acariciándola todas sus monstruosas partes él desistió.

Después de ese momento, Giselda nunca más volvió a ver a Ruperto con los mismos ojos. Desde aquel instante Giselda empezó a idear su venganza. Lo que había hecho Ruperto no tenía perdón de Dios monstrual. Cuando Giselda cumplió 15 años (5 años después de ese episodio traumático), Giselda preparó la cena de su festejo, era un delicioso venado recién ejecutado, todavía salía sangre de su cuello a borbotones. Giselda sabía que la parte favorita de Ruperto de los venados eran sus piernas mientras que de su papá era la tripa y de su mamá era el cerebro. Así que decidió ponerle azúcar a las piernas del venado, el veneno perfecto para matar a su hermano. 

Sin embargo, por una extraña razón ese día a Pancracia se le antojó también comer pierna. Giselda todavía no terminaba de servir la cena, cuando voltea y ve a su mamá chupandose los dedos después de darle una probadita a la pierna del venado, Giselda intentó reaccionar lo más rápido posible para que el veneno no le hiciera efecto, pero ya era demasiado tarde.

Esa misma noche Giselda se suicidó, no podía con la culpa de haber matado a su propia madre, seguía muy enojada con Ruperto por lo que había hecho y frustrada de que su plan de venganza fracasara. Ruperto nunca supo que Giselda le tenía un gran resentimiento, por lo sucedido esa noche de abril de hace 5 años, de hecho él pensaba que tenía la familia monstrual más hermosa de todas las  dimensiones habías y por haber. En el velorio de su madre y hermana les dedicó unas bellas palabras de amor y vivió triste por el resto de su vida.

F I N 

sábado, 19 de noviembre de 2022

Terapia

Últimamente he estado en autodescubrimiento emocional, desde finales de julio empecé a ir a terapia nuevamente (lo dejé desde septiembre del año pasado -2021- ya que ex-psicóloga iba a pasar por un proceso médico y no podía seguir atendiéndome).

Este proceso de conocerme, ha consistido mucho en preguntarme porqué tengo ciertos miedos, de quién he aprendido ciertos comportamientos, qué puedo hacer distinto para sentirme mejor (ya que pasé por un periodo de depresión del cual hablaré en otra entrada del blog).
Bueno, el chiste es que siento que he cambiando muchísimo el cómo me relaciono con mis seres queridxs, me percaté que ciertos comportamientos de ellxs me lastimaban y me he dedicado en hablar de estos comportamientos con ellxs para de esta manera, desde mi perspectiva, tener una relación más sana.
Creo que no hay ningún día que no esté al pendiente de mis emociones y de lo que necesito, cada vez estoy conectándome con cosas que me gustan y entre ellas son podcast que hablan de la estabilidad emocional, la maternidad, la filosofía entre otros temas.

Últimamente, guío mis conversaciones con mis seres queridxs around that, y pues con quien más hablo es con mi pareja. Y él ahorita está en otros pedos y me ha pedido que por favor deje de hablarle recurrentemente de lo profundo de la vida y la obscuridad de mis emociones.
Mañana tengo cita con la psicóloga y eso me tranquiliza un montón. Necesito ayuda, en este momento me siento como una loca que nadie la comprende. No creo que expresar mis miedos y mis pedos debería ser tanta carga, solo quiero ser escuchada sin que eso signifique algo malo, sin que ello signifique lastimar y/o hartar a otrxs (porque lo que expreso no son cosas hirientes).
Como diría un señor, que se hizo viral, “solo necesito amor, comprensión y ternura”.

lunes, 7 de noviembre de 2022

Trabajo invisible

Una de las tantas cosas que minimizamos en este mundo capitalista es la importancia del trabajo reproductivo. Todas esas tareas relacionadas con el cuidado de la casa, de lxs hijxs, de los seres queridxs viejxs y/o enfermxs. El limpiar la casa, lavar la ropa, el pagar los gastos relacionados con la casa, comprar los alimentos para después prepararlos. Dichas tareas normalmente las cumple una mujer. 

Este trabajo reproductivo es indispensable para el trabajo productivo. Es indispensable porque un bebé tiene que ser cuidado 24/7, también es esencial para que haya comida en la mesa, el que haya ropa limpia que ponerse y múltiples funciones más son necesarias para que este sistema siga operando y la humanidad siga existiendo. 

Este trabajo se minimiza o invisibiliza, se le considera como secundario, como si fuera sencillo y cero laborioso, subestimándolo al pensar que se puede hacer en cualquier momento de lo sencillo que es. Sin embargo, la realidad es otra, las actividades del trabajo reproductivo requieren de bastante esfuerzo en el cual se consume mucha energía y tiempo. 

Y es en el tiempo en el que ahora me quiero enfocar, el día tiene 24 horas y si se pasan 8 horas del día en tareas reproductivas entonces se tendrá menos horas en las tareas productivas, también se estará mas cansadx si es que se quiere hacer las dos cosas (tanto tareas productivas como tareas reproductivas), por lo que la mayoría de las personas tiene que elegir entre cumplir sus labores reproductivas o sus labores productivas.  

Es por ello que pienso que nuestro sistema debe de considerar el tiempo reproductivo como un elemento indispensable para la sociedad, que también genere remuneración monetaria y de esa manera aquellas personas que se dediquen al trabajo reproductivo puedan comprar los insumos necesarios para tener una vida digna y no tengan que depender de otra personas que se dedique al trabajo productivo. 

En este último punto, estoy pensando particularmente en aquellas madres violentadas por sus parejas, de quienes no se quieren separar de su marido porque sin un trabajo productivo no tienen dinero para mantenerse ni a ellas ni a sus hijos y demás personas que dependan de ella.  

Que el trabajo reproductivo genere ingresos daría mucho mayor libertad a todas las personas que se dedican a dicho trabajo y explícitamente se visibilizaría su importancia para que la humanidad siga existiendo.  

 

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Libertad

Creo que nunca me había cuestionado la importancia de la libertad hasta que conocí una chica de Arabia Saudita.

Arabia Saudita es una país que oprime demasiado a las mujeres (más de lo que estamos acostumbradas en el occidente), llegó a haber restricciones para manejar, creo que todavía no pueden andar en bici, para sacar un pasaporte necesitas la aprobación del hombre de la casa (en ocasiones el único hombre de la casa es tu propio hijo) y  existen muchas prohibiciones más sobre vestimenta y hasta sobre educación.

La verdad no me acuerdo el nombre de la chica (pero contarles de manera más fácil la anécdota le pondremos el nombre de Laura), su historia es impactante. Desde los 18 años tuvo contacto con redes sociales y fue ahí donde conoció una chica artista (si mal no recuerdo) que tuvo la posibilidad de salir de Arabia Saudita, fue gracias a esta inspiración que se propuso a ella misma que haría todo lo que estuviera en sus manos para huir de ahí.

Al parecer Laura vivía en una familia con dinero, ella estudió  una carrera y toda la cosa (no siempre las mujeres tienen chance de estudiar). Lo que hizo primero fue ahorra dinero de sus estudios ya que percibía una beca. Lo segundo fue investigar a qué países era más fácil entrar y pedir asilo; Laura sabía que necesitaba entrar como refugiada a algún país ya que no contaba con mucho dinero y necesitaba la protección de su nuevo país de residencia debido a que si huyes de Arabia pueden condenarte e ir a la cárcel (fue en este proceso que decidió irse a Canadá). En tercer lugar lo que tuvo que hacer fue intentar sacar el pasaporte sin que sus padres se dieran cuenta, como ya les mencioné las mujeres necesitan el permiso del hombre de la familia para sacar ese trámite; Laura nos contó que al parecer el tramite se puede hacer también por Internet entonces lo que hizo fue agarrar el celular de su papá y firmar todo desde su cel para que tuviera el pasaporte. En cuarto lugar, Laura también sabía que para huir no podía dejar rastro de donde era su destino final, por lo que primero compró un boleto a Alemania y de Alemania a Canadá. y quinto por último, tenía que esperar y esperar, fue hasta que ella cumplió 24 años que pudo hacer la hazaña, tardó 6 años en cumplir su sueño realidad. 

Laura no huyó sola, también se llevo a ella su hermana menor, con la mayor ya no pudo irse ya que estaba casada y vivía en otra casa y era imposible ya sacarle el pasaporte. Laura nos contó que para que sus padres no se dieran cuenta de la huida la hizo en la madrugada, que ya tenía meses teniendo sus maletas listas escondidas en su closet. Que cuando fue el día de tomar el vuelo, estaba vuelta un manojo de nervios, que salieron directo al aeropuerto tratando de hacer el menor ruido posible en su casa. Laura tenía muchísimo miedo que la cacharan y que la castigaran drásticamente por ello. Sin embargo, nada malo pasó, Laura tenía claro que estando en Canadá se iba a sentir a salvo y así fue.

Su historia me conmovió muchísimo y aún me sigue conmoviendo, ya tiene más de 2 años que esto sucedió. Yo conocí a Laura en mi clase de ingles en Montreal, Laura y su hermana estaban mejorando su ingles para tener mejores oportunidades de trabajo. Después de esa clase nunca volví a saber nada de Laura, sólo supe que se quería ir a Vancuver porque le daba mucho miedo el frío de Montreal jeje (y con justa razón pinche frío horrible que se vive ahí en invierno).

Ojalá Laura y su hermana estén viviendo el mejor momento de sus vidas, aunque sé que este blog nunca lo leerán, ojalá mis buenos pensamientos les lleguen de alguna forma.